
DIGGER
por José Manuel Ríos Guerra
Los ricos van a destruir el planeta y ni siquiera les importa. Esa parece ser la gran revelación de Digger, la película de Alejandro González Iñárritu protagonizada por Tom Cruise. Uno puede estar de acuerdo. Yo estoy de acuerdo. ¿Por qué hacen falta tantos discursos, tantas referencias y tanto esfuerzo para llegar a una conclusión que la película tiene resuelta desde el principio?
Cruise interpreta a Digger Rockwell, un magnate petrolero cuya empresa provoca una catástrofe ambiental. Mientras millones de personas están en peligro, él se preocupa por su gato y por sus posibles pérdidas. Esta desproporción lo define: su capacidad para sentir afecto termina donde termina su propiedad. El problema es que, una vez entendido esto, la película insiste en lo mismo.
Hay algo de Ciudadano Kane en la mansión y en la figura del hombre cuya riqueza ocupa todo el espacio. También está Dr. Strangelove, con sus poderosos incapaces de enfrentar una catástrofe sin exhibir su estupidez. Pero reconocer las referencias acaba siendo más interesante que seguir la historia.
Las actuaciones son buenas. Cruise se entrega al personaje y el elenco sostiene incluso los momentos más desmesurados. Pero los actores tienen que trabajar con un mal guion. Digger acumula discursos y ocurrencias que reiteran lo que ya sabemos y apenas hacen avanzar la historia.
Que la exageración sea deliberada no significa que funcione. Una caricatura también necesita precisión. Aquí los personajes hablan, gritan y se exhiben, pero pocas veces producen la incomodidad de una sátira que nos hace reír de algo en lo que terminamos reconociéndonos.
El discurso sobre nuestra dependencia del petróleo podría romper esa comodidad. El magnate devuelve la acusación a quienes consumen lo que su empresa produce. Sin embargo, incluso esa contradicción llega convertida en una larga explicación. Iñárritu parece desconfiar de que las imágenes y las situaciones puedan sostener sus ideas.
Disponer de mayor tecnología no garantiza hacer arte. Digger tiene los recursos para construir imágenes espectaculares, pero lo que sucede dentro de ellas resulta bastante menos elaborado. Por eso termina pareciéndose a un comercial: los personajes y la historia están al servicio de un mensaje que debemos aceptar. Cuidemos el planeta. Los ricos nos van a matar. Después de dos horas, la gran revelación sigue siendo la misma.
Digger (2026). Dirección: Alejandro González Iñárritu. Guion: Alejandro González Iñárritu, Alexander Dinelaris, Nicolás Giacobone y Sabina Berman. Fotografía: Emmanuel Lubezki. Con Tom Cruise, Riz Ahmed, John Goodman y Sandra Hüller. Duración: 129 minutos.
José Manuel Rios Guerra nació en Tulancingo, Hidalgo en 1980. Es autor del libro La literatura es cosa seria, con el que obtuvo el Premio Casa de las Américas 2019 que otorga el gobierno de Cuba en el género de cuento. En 2016 publicó el libro Yo no me llamo Manuel, con el que obtuvo el Premio Estatal de Cuento Ricardo Garibay en 2015 que organiza el CECULTAH. En agosto de 2026 dará un taller virtual de cuento. Informes en: unamita1980@gmail.com
